Muchos de tus mejores clientes no van a “descargarse nada ahora mismo”. Da igual: el valor está en que vuelvan, no en que sean hábiles con el QR.
Protocolo
1
“¿Me das el móvil y te apunto al club de la tienda? Es para los puntos, como la cartilla.”
2
Lo das de alta / lo buscas.
3
La siguiente vez: “¿Me recuerdas el nombre o el número?”. 5 segundos.
Si un hijo o nieto le instala Lealy luego, perfecto. Si no, sigue buscando por teléfono años.
Ojo: No les dejes el móvil de la tienda “para que se lo instalen ellos” en medio de la cola. Lo haces tú, o queda para un rato muerto.
Consejo: Letra grande en el cartel y el premio dibujado. Más que un código QR solo, que intimida.