Si lo explicas como software, la gente pasa. Si lo explicas como el club de tu tienda, se suman. El cliente no tiene que entender Lealy: tiene que entender qué gana hoy.
La frase de 8 segundos
“Si te apuntas al club, esta compra ya te suma puntos y luego te invito a un [premio concreto].”
Cambia [premio] por algo que des de verdad: café, 2 €, 10 % en el próximo corte, un snack para el perro, etc.
Si pregunta “¿otra app?”
- “Es la tarjeta de la tienda, en el móvil. Tarda un minuto.”
- “Si no quieres instalar nada, me das el teléfono y te apunto yo.”
- “No es una cadena. Es el club de esta tienda.”
Si es mayor o no se aclara con el móvil
No le pidas que “se descargue una aplicación”. Pídele el teléfono, búscalo tú y dile que la próxima vez solo tiene que decirte el nombre o el número. El QR es un atajo, no un requisito.
Consejo: El mejor momento es al cobrar, no al entrar. Ya tiene el ticket en la cabeza: “estos 8 € ya te dejan 800 puntos”. Concretez siempre.
Qué no decir
- “Es un SaaS / un programa de loyalty.”
- “Tienes que instalarte las dos apps.”
- “Luego te llega un email con el onboarding.”
- Prometer un premio que no tienes creado o que no puedes dar esta semana.
Material que ayuda
Un cartel en caja, una pegatina en el mostrador y el personal diciendo la misma frase. Pídelos en Material marketing. Si el equipo improvisá cada uno lo suyo, el club no arranca.
Ojo: No insistas dos veces el mismo día con el mismo cliente. Una frase clara y el QR a mano. Si dice que no, el siguiente.